Algunos de los restaurantes que se apelotonan en la Place de la Comédie. Uno de los mejores sitios donde comimos en montpellier fue en la terraza del Sister’s café. El menú no es excesivamente caro y su cocina está bien, la terraza justo detrás de la Iglesia de “Le St. Roch” es muy tranquila y súper acogedora. Al otro lado de la iglesia, está la plaza de St.Roch donde tomamos café mientras nuestro hijo quemaba calorías en el parque infantil. La Iglesia se puede visitar, está abierta al público y no hay demasiados turistas. Las filigranas de las maderas del interior son más bonitas que las de piedra del exterior, y tiene un púlpito precioso. La ciudad, es limpia, la arquitectura Francesa elegante y refinada, muy típica de la época medieval y moderna, en cuanto sales de la parte antigua. Montpellier es una ciudad, que como muchas, tiene una zona antigua, de calles estrechas y peatonales y otra parte nueva, con sus centros comerciales y tiendas. El casco antiguo está rodeado por la línea azul del tranvía que es el medio ideal para moverse. La ciudad está llena de rincones con flores, plazas, fuentes que hacen muy interesante la opción de dejarte perder callejeando por la ciudad y descubrir sus rincones. En la Parte más nueva, que empieza en el centro, está la “Place de la Comédie”, el centro neurálgico, donde por lo visto suele haber mercadillos y eventos constantemente. Su fuente, tranvía, tiovivo y el teatro de la comedia. Hay quién se atreve a decir que es uno de los espacios peatonales más grandes de Europa, llena de terrazas de cafeterías- Aquí encontraremos la oficina de turismo para conseguir mapas, guías, planos de tranvía y comprar los tickets del tranvía.